Moreno Conectado: cuando la inclusión digital también es social

Este abril, el Plan Conectar Igualdad cumplió 11 años. Este programa, sin precedentes en nuestro país, fue creado en el 2010 por la Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner con el objetivo de entregar una netbook a todos los estudiantes y docentes de las escuelas públicas secundarias, de educación especial y de los institutos de formación docente.

Esta política fue histórica en pos de promover la igualdad de oportunidades entre los jóvenes  y docentes del país, brindando un instrumento que permitió achicar la brecha digital y de esta manera, garantizar el derecho a la información y el acceso de los recursos tecnológicos en este mundo que está en constante cambio. 

En este contexto de pandemia, donde todo pasa por la virtualidad, poder contar con herramientas de conectividad, tanto conexión a internet como los dispositivos de teléfonos y computadoras, no sólo achica la brecha de desigualdad digital, sino que también garantiza la heterogeneidad educativa y la posibilidad de trabajar desde el hogar de muchos y muchas argentinas. Esto no quiere decir que las desigualdades comenzaron con la pandemia, sino que en emergencia sanitaria con aislamiento preventivo y todas las medidas que conocemos que han tenido que adaptarse a toda nuestra vida cotidiana, lo que llamamos “nueva normalidad”, estas desigualdades han quedado aún más expuestas y profundizadas. 

Todo indicaba caminar hacia un horizonte anhelado en términos de derechos conquistados. Pero Conectar Igualdad, como tantas otras políticas implementadas durante el kirchnerismo (2003-2015), fue totalmente desmantelada durante el gobierno de Cambiemos (2015-2019). 

Desde que se conoció su realización, el programa tuvo constantes ataques de parte de la oposición y de un sector de la derecha, que lo consideraba un gasto innecesario. El mismo Mauricio Macri durante su presidencia, comparó el Conectar Igualdad con “regalar asado a quien no tiene una parrilla”. Con esta misma banalización y desinterés, Cambiemos recortó gravemente el programa durante sus dos primeros años de gobierno. Dejó de considerarse una política pública, por lo que ya no contaba con presupuesto, y se realizaron despidos masivos. 

En el 2018, Macri disolvió completamente el programa y lo colocó dentro de la plataforma EDUC.AR. Esta decisión se gestó bajo la discursiva de que la brecha digital “estaba saldada”, lo que provocó una quita presupuestaria considerable. Las consecuencias de esta decisión las vemos hoy en día: la desigualdad tecnológica se suma a la alarma de las desigualdades sociales y económicas.

Entonces, es inevitable hacerse la pregunta “¿cómo nos hubiera encontrado la pandemia si aún podíamos contar con esta política pública profundamente transformadora e inclusiva?”. Si el plan se hubiera sostenido con responsabilidad y convicción desde su implementación, los principales problemas de la pandemia por fuera de lo sanitario estarían en gran parte resueltos, principalmente el acceso a la educación pero también la comunicación, el entretenimiento y el alcance al mundo laboral. 

Hace unas semanas atrás, la intendenta de Moreno Mariel Fernández anunció la ampliación del servicio libre y gratuito de internet a un total de 12 plazas de distintos barrios populares y urbanos del distrito, con el propósito de contribuir a reducir la desigualdad en el acceso a este servicio esencial. 

Se trata de “Moreno Conectado”, un proyecto de inclusión digital que busca garantizar internet en espacios públicos tales como plazas, unidades sanitarias, escuelas, bibliotecas populares y lugares para la tercera edad. Además, el gobierno municipal capitaliza parte del trazado de fibra óptica a la vez que las empresas amplían su zona de cobertura.

Mariel Fernández enfatizó que “la conectividad es un derecho y sobre todo en la pandemia se ha transformado en un servicio esencial para poder continuar con distintas actividades y por ejemplo poder inscribirse a la vacunación.” Por su parte, Vicente Linares, subsecretario de Comunicación aseguró que “Buscamos desde el gobierno municipal fomentar la inclusión digital y reducir la brecha que existe sobre todo en barrios alejados del centro de Moreno.”

Estas políticas ponen en agenda y en el eje de las discusiones la necesidad del derecho a la conectividad para todos y todas. Más que nunca, continuar con nuestra formación, nuestros trabajos y el acceso a la cultura y el entretenimiento no debe ser un privilegio de clase.