Merendero Soñar Despierto II: un lugar donde las vecinas del barrio se organizan y trabajan

Esa organización se plasma en el merendero, donde llevan a cabo una huerta comunitaria de donde obtienen alimentos para las 450 viandas que reparten a familias del barrio. Les queda tiempo para plantar 200 árboles en todo el barrio. «Lo que soñamos es un futro mejor» explica una vecina.

El merendero Soñar Despiertos II se encuentra en el Barrio 23 de Diciembre, en Cuartel V. Además de la comida que realizan, cuentan con apoyo escolar, y también brindan talleres y capacitaciones. 

Son vecinas del barrio las que se organizan, consiguen los medios para garantizar que, por lo menos dos veces por semana, la gente del barrio pueda acercarse a buscar su vianda para comer. 

Delia es una vecina que llegó hace 6 años al barrio, al ver las necesidades se organizó junto a otras personas y así comenzó el armado del merendero que hoy lleva por nombre Soñar Despierto, que crece día a día.  

“La idea del merendero es abrir la puerta a todo el barrio, no sólo a la mama que tiene los chicos que vienen. Se realiza en la casa de Amelia, una vecina del barrio que trabaja y está a full, todo lo hacemos para estar un poco mejor.” cuenta Delia a Moreno Primero. 

La idea del merendero es abrir la puerta a todo el barrio, no sólo a la mama que tiene los chicos que vienen. Se realiza en la casa de Amelia, una vecina del barrio que trabaja y está a full, todo lo hacemos para estar un poco mejor.

Acá pusimos apoyo escolar para los chicos, donde asisten bastantes. Al principio de la pandemia tuvimos que cerrar, cuando cerraron las escuelas también, pero ahora reabrimos y son varios los que participan”, explica en relación al apoyo escolar, y agrega “además ya comenzaron los talleres de pintura”. Los talleres y apoyo escolar se brindan los maratónicos días sábados, desde las 9 hasta las cinco de la tarde. 

Además, cuenta la colaboradora del merendero que en un momento llegaron a repartir 750 viandas, pero que hoy reparten alrededor de 450 porque las familias, por un lado, gracias a la Tarjeta Alimentar que garantiza a las familias el acceso a la canasta básica alimentaria, y por el otro, porque “hay familias que comienzan a tener trabajo y ya no tienen que venir a pedir comida.” 

Los gastos son problemas no siempre fáciles de abordar. Sin embargo, vecinas y vecinos que sueñan despiertos realizan un arduo trabajo, no sólo cocinan gracias a las donaciones, sino también, a su propia huerta comunitaria de donde obtienen sus alimentos.  

Beatriz, otra vecina que colabora en el merendero, exclama contenta, “justo hoy estamos cosechando lechuga y rabanitos de la huerta”, y eso significaba más comida para el barrio. 

Considera “muy importante” sostenerlo, porque “hay gente que realmente lo necesita, y depende de este merendero para comer”, y resalta que “acá en Cuartel V la gente es muy solidaria”. 

Lo que soñamos es que nuestros pibes tengan un futuro mejor, y en ese sentido tenemos varias capacitaciones para lograrlo, no sólo de huerta, sino también de género y salud” resalta Beatriz en relación a charlas que se brindan en el merendero. 

También, recordaron la forestación de árboles en el barrio que pudieron llevarla a cabo gracias a la articulación con el Municipio. Hoy en día, el barrio 23 de diciembre cuenta con 200 árboles luego de una actividad llevada a cabo en conjunto con el Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL). “Plantamos un montón de árboles -cuenta Beatriz-, no solamente en la calle del merendero, sino en muchas calles del barrio.” 

Plantamos un montón de árboles, no solamente en la calle del merendero, sino en muchas calles del barrio.

Gracias al trabajo de estas mujeres que se ponen la camiseta del barrio, no solamente la gente puede comer y llevar un plato de comida a su casa, sino también se preocupan por las necesidades del barrio. En cuanto se les abre una venta de posibilidades no dudan, van y colaboran.