Lorena Alderete y una historia de lucha feminista popular en Moreno

De militar la candidatura a concejal de su padre con la vuelta de la democracia, a candidata a concejal en el Frente de Todos. En el feminismo popular, encontró su camino de lucha. Ve al Movimiento Feminista como una experiencia muy rica en Latinoamerica: «Porque está dando respuesta y alcanzando ciertas luchas, como la del aborto en Argentina».

Lorena Alderete es nacida y criada en Moreno. Su padre vino en un camión a los 13 años desde Tucumán y se instaló en Isidro Casanova, conoció a la madre de Lorena, morenense, se casaron y eligieron Moreno como lugar de residencia. 

Su madre, después de la democracia, luchó por los Derechos Humanos y organizó una de la primeras asambleas permanentes por los DDHH. Los hermanos de su padre eran militantes peronistas nucleados en la UOM, todos trabajaron en metalúrgica. Su padre tomó el camino del peronismo más revolucionario, socialista y latinoamericano.  

Con una familia militante, su primer asomo a la política fue con la vuelta de la democracia. Su padre fue candidato a Concejal por el Partido Intransigente donde ella, con 12 años, se recuerda con los padrones gordos y pesados en la plaza de Moreno y las pintadas con Ferrite, en un momento histórico donde los partidos políticos no eran moneda corriente luego de la dictadura militar. Tal como lo expresa Lorena, “Todo se armaba con el vecino, la vecina, el almacenero”. Diez años después, apenas pasados los 20, comenzó a participar del Encuentro Regional de Mujeres en Moreno, su principal espacio de formación año tras año.  

En el año 2005, su experiencia militante se enriquece en una diversidad de experiencias, luego de 10 años de formación feminista en el territorio que la vio nacer. Del barrio El Cañón, surge impulsado por un grupo de compañeras del cual ella era parte, la organización “Mujeres al pie del Cañón”. Desde allí, asisten a mujeres en situación de vulnerabilidad en el territorio y su trabajo se centró en mujeres víctimas de trata, secuestradas, abusadas.  De a poco, su vida entrelazó los espacios de formación y discusión, y los espacios de trabajo en el territorio. Desde el colectivo recientemente formado, participaban de encuentros de mujeres del todo el oeste que se realizaban en diferentes localidades. 

Lorena recuerda las “mesitas” en las estaciones de los diferentes distritos, donde repartían volantes y buscaban concientizar sobre una problemática que en aquel entonces era mal vista. “Comenzamos a buscar una respuesta a la cuestión de la salud sexual de las mujeres en el territorio.”, relata. 

El Movimiento Feminista en Moreno “tiene puntos clave de lucha”, considera la militante feminista, y nombra “la libertad de las hermanas Ailén y Marina Jara, que estuvieron dos años presas por defenderse de un tipo que quiso abusar de ellas”. Como así también la influencia del caso de Romina Tejerina, que sucedió en Jujuy, pero tomó alcance nacional. “Fueron luchas en el territorio que iban haciendo un espejo con la lucha a nivel nacional, un ida y vuelta”, sintetiza.  

El colectivo del cual formaba parte Lorena tomó contacto con el Movimiento 29 de Mayo y comenzaron a articular en busca de un objetivo: ir al 1° Encuentro Nacional de Mujeres. De ahí en más, participarían todos los años de esos “espacios de formación durante tres días seguidos, con varios talleres diversos y actividades, sumado a la marcha de miles de mujeres, lesbianas, travestis, trans”.  Lorena cuenta que “armamos diferentes jornadas para ir a los encuentros en las provincias, poníamos el cuerpo para poder sacar el micro, y con el Movimiento 29 de Mayo éramos parte del barrio, como primo hermanas, y nosotras llevamos la perspectiva feminista”. 

El feminismo popular y Moreno 

“Antes del 2015, armamos un encuentro feminista del oeste en el Camping de ATE con todo el feminismo diverso”, explica Lorena, y prosigue: “A raíz de esos encuentros, empezamos a pensar qué tipo de feminismo queríamos construir, en cuál nos reconocíamos”.  Se habían desarrollado como parte del feminismo “más intelectual”, el cual les había dado las herramientas para desarrollar ideas y pensamiento crítico, pero no eran feministas intelectuales, “éramos feministas del barrio, en el barrio”.   

A partir de varios encuentros de formaciones en educación popular, se constituyó un eslabón más en su construcción de perspectiva feminista.  Así, veían en el feminismo, pensado desde lo popular, como una herramienta de emancipación. Junto al Movimiento 29 de Mayo, comenzaron a dar cursos de capacitación y formación a las organizaciones feministas, sociales y políticas. Así, considera que el Feminismo Popular “tiene que ver con nuestra clase, con nuestra identidad, que no solo abraza a las compañeras nacidas y criadas en el territorio, sino también a compañeras migrantes de distintos países que llegaron y pasaron hambre y tuvieron que luchar, e incluso hoy llegan a formar parte de nuestra organización, que es una característica particular de Moreno, una pluralidad cultural muy rica”. 

El Feminismo Popular tiene que ver con nuestra clase, con nuestra identidad, que no solo abraza a las compañeras nacidas y criadas en el territorio, sino también a compañeras migrantes de distintos países que llegaron y pasaron hambre y tuvieron que luchar, e incluso hoy llegan a formar parte de nuestra organización, que es una característica particular de Moreno, una pluralidad cultural muy rica

Además, con vasta experiencia en militante en su localidad natal, señala: “Yo veo un Moreno politizado de toda la vida, una historia de lucha, de movimientos políticos, sociales, culturales, desde que tengo uso de razón la vida política acá es inmensa, uno de los distritos más politizados desde la vuelta de la democracia.  Ejemplo de ello son el encuentro de la cúpula del ERP en La Pastoril, acá hubo muchos desaparecidos y desaparecidas, y de por sí Moreno es muy peronista». 

Yo veo un Moreno politizado de toda la vida, una historia de lucha, de movimientos políticos, sociales, culturales, desde que tengo uso de razón la vida política acá es inmensa, uno de los distritos más politizados desde la vuelta de la democracia.

Por fuera del territorio, o mejor, ampliando la escala, la militancia feminista de Lorena es muy activa. Como integrante del feminismo es coordinadora, colaboradora y trabajadora del Departamento de Género de ATE a nivel nacional, desde donde organiza la logística para los encuentros nacionales de mujeres. También fue colaboradora de la Secretaría de Género de la CTA Autónoma, desde donde formó parte del debate por el protocolo contra la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Además, participó de la diplomatura de género en conjunto con la Facultad de Filosofía y Letras, la “Diplomatura en Género y participación sindical con perspectiva feminista”. 

Lorena Alderete, feminista en la lista del Frente de Todos 

Por otro lado, desde el Movimiento 29 de mayo construyen y entrelazan con diferentes movimientos desde la conformación de la coordinadora de lucha de los movimientos sociales de Moreno en el 2005, de las cuales va a ser parte el Movimiento Evita y desde donde “se da una lucha contra el hambre y contra el Neoliberalismo”. 

Cuando Mariel asume como intendenta, “lo primero que pensamos es acompañar la gestión, y durante la pandemia acompañamos y ayudamos a sostener las ollas de manera triplicada a lo que veníamos haciendo, porque había que decirle a la gente que se quede en su casa, pero muchos no tenían para comer e hizo falta garantizarle un plato de comida, y lo tomamos con mucha responsabilidad y dedicación”. Es desde ese trabajo territorial que Mariel nos invita a ser parte de la lista, y por eso nos sentimos orgullosos, porque hay una lista muy diferente a las anteriores, con un entramado muy diferente«. 

 Se refiere las variadas irrupciones de actores sociales que la conforman, a la integración del feminismo, pero también de la diversidad, de la juventud; actores sociales y luchas que se encontraron en el territorio, y que tiene que ver, además, «con un cambio de paradigma y con una respuesta de Mariel Fernández a la demanda de vecinos y vecinas de Moreno». 

El feminismo tiene que tener representación en la lista, considera Lorena, y explica por qué: “El feminismo es transversal y los encuentros de mujeres son ejemplo de ello, porque ahí viene cada cual, con sus banderas, pero con unidad en la lucha, a derribar la desigualdad, a derribar el patriarcado, a ampliar derechos, a luchar contra los abusos y las violaciones, a hablar de la ESI”. Por tanto, el feminismo popular “está teniendo un valor muy importante en Latinoamérica porque está dando respuesta y alcanzando ciertas luchas, como la del aborto en Argentina”. 

Los jóvenes son otro actor fundamental y cuya representatividad es notable en la lista del Frente de Todos. “Así como desde el feminismo planteamos la idea de ocupar espacios, lo mismo sucede con los jóvenes, hay que darles lugar, son quienes tienen una vida política bastante ardua, con mucha militancia y poca representación”, plantea. Pero no son solo ellos los que piden el espacio, sino también es un reclamo de la sociedad, reflexiona. “Creo que la intendenta supo ver el cansancio de vecinas y vecinos cansados de ver siempre a los mismos personajes y formas de hacer política que se aleja de ellos, entonces apostó a la juventud, a las nuevas generaciones que son quienes traen un aire fresco y tienen que ponerse al frente de la vida política”. 

Creo que la intendenta supo ver el cansancio de vecinas y vecinos cansados de ver siempre a los mismos personajes y formas de hacer política que se aleja de ellos, entonces apostó a la juventud, a las nuevas generaciones que son quienes traen un aire fresco y tienen que ponerse al frente de la vida política.

Todas esas organizaciones sociales, diversidades y juventudes, de acuerdo a Lorena, tienen una coincidencia en tiempo y espacio. Se encontraron laburando en el territorio y forman parte del entramado que se fue dando en el barrio, en la convivencia y en el compromiso de dar respuesta a los sectores más populares, en las barriadas, y somos quienes hoy representamos en la lista a los sectores del cual venimos, una lista que se armó sobre la base del trabajo que se vio”. 

No soy Lorena Alderete la candidata, sino que soy una candidata que lleva la representatividad asamblearia, las voces de una asamblea con más de 35 barrios, y eso también marca la diferencia entre la política tradicional y la política que venimos pensando.

Por último, resaltó que “para mí es un orgullo estar en la lista porque no soy Lorena Alderete la candidata, sino que soy una candidata que lleva la representatividad asamblearia, las voces de una asamblea con más de 35 barrios, y eso también marca la diferencia entre la política tradicional y la política que venimos pensando”. Así, conformaron la Agrupación 8 M, cuya candidata tiene nombre y apellido, pero representa una lucha histórica, feminista y territorial.