Lio es la joven promesa del trap en barrio San Norberto

Hace trap y, con 15 años, sacó su primer tema. En diálogo con Moreno Primero, cuenta sobre su barrio, sus amigos y la importancia de su papá en el proyecto. 

Lionel se autodefine como una persona bastante amigable y considera que todo lo que se propone puede lograrlo, porque no para hasta conseguirlo. Rapeaba en el colegio, en los recreos y va a competencias de rap que se hacen en los diferentes barrios, como la de El Milenio. Ahora entró en el mundo del trap y sacó su primer tema. 

Antes de los 10 años escuchaba las competencias de rap y tuvo un primer intento que no prosperó “porque me habían afectado algunos comentarios y borré todo”, pero ahora arrancó de nuevo y está dispuesto a triunfar, no solo porque está convencido, sino porque escucha su tema en los kioscos y en los autos que pasan por el barrio. “Todos los que pasan me reconocen por la música que hago y me saludan”, relata. 

Es nacido y criado en Barrio San Norberto, de Cuartel V, un barrio que le gusta porque “nací acá, es donde tengo mis mejores momentos. Quizás en algún momento fue un poco peligroso, pero ahora es más seguro, es más tranquilo”. Además, en el barrio están sus amigos.  

Nací acá, es donde tengo mis mejores momentos. Quizás en algún momento fue un poco peligroso, pero ahora es más seguro, es más tranquilo.

Mis amigos me apoyan en todo, ellos también están en la movida. Estuvieron 5 horas grabando un tema conmigo, le meten las mismas ganas que yo. Si yo triunfo, ellos también triunfan”, expresó. Además, aseguró que “la música me ayudó mucho, a demostrarme que puedo hacer algo, a tener más amigos, y también en la relación con mi papá”. 

Jorge, su papá, es una persona clave en su vida, quien lo incentivó siempre: “Yo le dije mira papá, esto es lo que hago, escuchá. Y desde ahí me apoyó siempre. Cuando veía que no estaba haciendo nada, me decía que escribiera un tema, o me preguntaba cuándo iba a sacar uno, o me daba ideas”, cuenta Lionel, y añade: “El colegio no es complicado, hay que estudiar, y mi viejo también me ayudó ahí”. 

Su papá también le marcó que el estudio es necesario. “En la pandemia sí fue difícil estudiar, y cuando empecé a quedarme un poco, mi viejo me sentó y me dijo que él me apoyaba en todo, pero que para que me vaya bien tenía que estudiar y que todo el esfuerzo que él hacía era por mí”. 

Por todo eso, su papá es su ídolo y es quien le dio la confianza que necesita para lograr lo que quiere. Es por eso que finaliza: “Yo me tengo mucha confianza, sé que puedo llegar a hacer más. Ahora no tengo tanto, pero tengo, y el barrio también me apoya. Eso me hace sentir mejor, me hace sentir bien conmigo mismo y eso es lo que quiero para mi futuro”. 

Yo me tengo mucha confianza, sé que puedo llegar a hacer más. Ahora no tengo tanto, pero tengo, y el barrio también me apoya. Eso me hace sentir mejor, me hace sentir bien conmigo mismo y eso es lo que quiero para mi futuro.