Liliana Gomez: “Para mi pasar de vivir en la calle a tener este cargo y esta responsabilidad significa un orgullo”

Liliana Gómez, pertenece a la cooperativa Reconstruyendo Vidas de liberadas y liberados. Hace poco desde Moreno Primero te contamos cómo esta cooperativa viene desarrollando obras en el distrito de Moreno, con mucho compromiso y calidad, además de hacer un enorme aporte social en la tarea de reinserción de los hombres y mujeres que recuperan la vida en libertad.

El rol que ocupa Liliana es el de capataz de todos los capataces. Es decir coordina el trabajo diario del total de obras que maneja la cooperativa, y ante cualquier inconveniente todos los capataces deben dirigirse a ella. Liliana además trabaja codo a codo, con otra mujer, la arquitecta Alicia Márquez. Juntas recorren las obras, preparan los planes de trabajo del día a día, supervisan los avances, y demoras.

«Mi rol es que la obra sea de calidad, que se cumpla con el compromiso que asumimos con el municipio o la persona que nos encargó la obra», nos dijo Liliana.

Al igual que muchos de sus compañeros y compañeras la vida de Liliana carga con un pasado difícil, lleno de dificultades, sufrimiento y exclusiòn. La vida en la cárcel, la calle, problemas de adicción, y en su caso, como en el de muchas mujeres, también la violencia de género. Sin embargo, eso lejos de detenerla, la convirtió en una mujer fuerte con un presente del cual puede estar orgullosa.

«Muchos de nosotros y nosotras venimos de historias muy duras, de pasar mucho tiempo en la calle. Para mi pasar de vivir en la calle a tener este cargo y esta responsabilidad significa un orgullo y un honor, que nos den esta confianza,poder capacitarnos y ayudar a otros», explicó Liliana.

Con respecto al trato cotidiano con sus compañeros varones, y el rol que ella siendo mujer ocupa, Liliana, reflexionó y, dijo: «Siento mucho respeto de parte de los compañeros, nos costó mucho, pero desde la cooperativa militamos mucho la perspectiva de género. Hoy cambió todo. Las mujeres demostramos que podemos manejar una obra, trabajar de ayudantes, oficial, medio oficial. Antes una obra parecía que solamente la podía manejar un hombre, arquitectos, capataces, hoy nos ven con otra mirada, en nuestro caso hoy somos una arquitecta, una capataz y hay un montón de mujeres albañilas en todos los sectores de trabajo, para nosotras es un orgullo».

Por último Liliana nos pide dejarle un mensaje a todas las mujeres, y con mucha emoción y la voz quebrada, nos dijo: «Uno no se olvida del pasado, pero el futuro lo hacemos nosotras, yo siempre le digo eso a las compañeras, no hay un futuro escrito, lo hacemos nosotras, nos tenemos que seguir capacitando, y no rendirnos, si estamos juntas y unidas podemos .Ojalá haya cada vez más mujeres que se animen, que luchen por sus sueños, que ocupen lugares.”

Y finalizó diciendo: “Las mujeres somos como las palmeras, no podrán doblar pero jamás quedarnos, y mucho menos si estamos juntas y organizadas”