En el marco del Día de las Bibliotecas Populares conversamos con Claudia Silvera, trabajadora de la Biblioteca Popular San José Obrero de la localidad de La Reja.
A diferencia del resto de las bibliotecas, las bibliotecas populares se caracterizan por ofrecer servicios, lugares de consulta, desarrollo de actividades y encuentros recreativos. También por nacer desde la iniciativa de un grupo de vecinos que se encarga de dirigirla y sostenerla.
En la CONABIP se registran más de 3.000 bibliotecas populares en nuestro país, una de ellas es la biblioteca popular San José Obrero, ubicada en la localidad de La Reja, que abrió sus puertas hace 22 años al servicio de la comunidad.
“La biblioteca popular San José Obrero surge como la necesidad de fomentar dentro de las comunidades el acceso a los libros y la cultura, comprendiendo que cada usuario tiene una necesidad diferente de información” nos compartió Claudia Silvera, que trabaja en la biblioteca desde el 2018, encargándose de la atención del espacio y de la articulación con diferentes instituciones del barrio para el desarrollo de actividades, con el objetivo de fomentar la cultura.

La Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares resulta fundamental, brindándoles el acceso a distintos beneficios que apuntan directamente a la mejora constante de las instituciones allí registradas, “La biblioteca comenzó a funcionar hace 22 años con la iniciativa de las hermanas franciscana, guardando sus libros dentro de cajas de manzanas, hasta que pudieron acceder a los beneficios de pertenecer al CONABIP y convertirse en lo que es hoy”, expresó Claudia.
El trabajo realizado en la Biblioteca Popular San José Obrero tiene como objetivo principal la preservación y mantención de un registro cultural del pasado y del presente de una comunidad. Desarrollando actividades dirigidas principalmente a los más chicos, este espacio retomó su labor luego de la cuarentena, incorporando el taller de Cuentoterapia, en el que trabajan en articulación con psicólogos y realizando proyectos con las diferentes efemérides, desde un un enfoque puesto en el cuidado del medioambiente, donde los chicos trabajan reutilizando materiales.
Para finalizar, la encargada de la biblioteca popular remarcó que “La biblioteca no es un depósito de libros, es un lugar donde podemos acceder a la información, al conocimiento, para poder transformar la desigualdades del orden social. Es un lugar de libre acceso, un lugar de encuentro. Queremos seguir promoviendo a la comunidad de nuevos servicios y gestionar una nueva sala”.
