Jennifer Farach: “El Potenciar Trabajo es una ayuda, un incentivo a no bajar los brazos en estos tiempos tan complicados”

En búsqueda de la plena inclusión social, el plan lanzado por el Gobierno Nacional “Potenciar Trabajo”, se propone mejorar la generación de nuevas propuestas productivas y la empleabilidad, mediante la formación laboral y la terminalidad educativa.

Apuntando los planes sociales hacia una lógica de mayor productividad, en el mes de julio del 2020, la intendenta Mariel Fernández firmó la adhesión al convenio que hasta el día de hoy continúa vigente, y los beneficiarios del Potenciar Trabajo aseguran que es un ayuda económica segura que los impulsa a continuar con sus proyectos y emprendimientos, brindándoles mayor acceso a créditos y microcréditos con tasas muy bajas para maquinarias y herramientas. 

“El ingreso fijo de mi casa es el Potenciar Trabajo. Soy panadera profesional, así que me dedico a trabajar cocinando desde casa, me las arreglo vendiendo pero, la verdad es que no es algo seguro, hoy vendés y mañana no sabés. Entonces gracias al plan sé que puedo contar con esa ayuda complementaria todos los meses. No es un sueldo con el que uno puede quedarse de brazos cruzados, sino que tiene que saber cómo invertirlo, ver cómo manejarse para poder seguir sosteniendo la familia”, nos compartió Jennifer Farach, la jóven trabajadora de 36 años del barrio La Victoria.

Jennifer, previamente, estuvo inscripta en el Programa “Ellas Hacen” donde pudo realizar varias capacitaciones, entre ellas la de panadería, que se convirtió hoy en uno de sus sustentos económicos. “Por medio del programa pude acceder a varias capacitaciones, de plomería, construcción de veredas, de panadería. Fue muy importante capacitarme, porque cuando tenés que mantener a tus hijos, te las tenés que arreglar para hacer lo que sea para llevar un plato de comida a casa”, aseguró  Jennifer.

Tanto ella como su compañero Luis, forman parte del Plan Potenciar Trabajo y realizan tareas en delegaciones del municipio, cumpliendo distintas tareas de mantención, cuidado y limpieza. “Entre los dos nos las arreglamos para cubrir los gastos de la casa. Él cuando no está trabajando con la cuadrilla, está haciendo trabajos de mecánica, pintura, lo que salga.  Y yo igual, llego de cumplir con los horarios del Potenciar y el trabajo sigue en casa con la panadería, no se puede vivir solo del plan, es imposible”, mencionó Jennifer.

La situación de Jennifer, sus tres hijos y su compañero Luis, es la realidad de muchos de los beneficiarios, donde el descanso no parece ser una opción. Sobre esta situación nos comentó que “es agotador porque trabajamos para el día a día, llegamos con lo justo. El plan nos permite avanzar, y acceder, en mi caso, a cosas básicas como la conexión a internet durante la cuarentena, sino los chicos no hubiesen podido tener clases. Es una gran ayuda, pero hay que seguir trabajando sí o sí, para que los chicos tengan una mejor calidad de vida y puedan seguir estudiando”.

Recordando el rol del Estado a la hora de acompañar y apoyar a personas en situación de vulnerabilidad social y económica, Jennifer, quien además de sus trabajos lleva adelante el merendero “Las fionas y los fionitos”, en su casa para asistir a alrededor de 80 personas, concluyó, “Estas políticas son un empujón para los que menos tenemos. La situación es complicada y la única salida es darnos una mano entre nosotros y seguir trabajando para llegar a algo mejor”.