HORROR EN MORENO: DENUNCIAN QUE UN PASTOR ABUSÓ DE AL MENOS 30 NIÑOS Y NIÑAS

Los niños y las niñas hablaron, la denuncia se hizo, pero el pastor está libre. En la marcha se acercaron a pedir explicaciones a la casa, pero no estaba.

Las cámaras de un medio de comunicación nacional llegaron el 4 de marzo a Moreno. Varias familias denunciaban en la marcha que un pastor evangélico había abusado de al menos 30 niños y niñas. La amargura llegó al barrio cuando varios niños y niñas se animaron a hablar. 

  La marcha comenzó en el centro religioso y de allí se dirigieron hacia la casa del presunto abusador de menores. Quemaron neumáticos, tiraron piedras, llevaron carteles, y piden justicia.  Según la declaración de los vecinos y vecinas, el hombre se llama Ignacio Giménez y era Coordinador de la iglesia Evangélica

  En el medio de la marcha salió de la casa el hermano del presunto abusador y, a los gritos, dijo “yo también lo estoy buscando, si yo lo encuentro yo mismo lo mato.” 

   Una vecina aclara, “hoy están todos a favor, pero cuando esto salió a la luz era toda una guerra. Lo que pasa es que ahora habló su propia sobrina, y recién ahora le creen.”  

  Otro relato fuerte fue el de la abuela materna del primer niño que contó lo que le sucedió. Era la ex suegra del pastor evangélico. “Mi nieto me manda un mensaje de WhatsApp contándome la situación, y la verdad que me quedé helada. Yo hoy le creo a mi nieto. Si lo veo, lo mato. Con los niños no se juega, los niños no se tocan.” 

«¿qué justicia tenemos si la misma justicia los encubre, no te hace caso, te esquiva y anula las denuncias? Hicimos la denuncia y nos dicen que tenemos que esperar y no pasa nada, y el anda como pancho por su casa. Nosotros con temor.»

Abuela de un niño abusado, ex suegra del pastor.

  La abuela, exaltada, cuenta: “mi hijo tenía 8 años cuando fue abusado, y no lo quería contar porque lo amenazó. Le dijo que no hablara porque su mamá iba a sufrir. Hoy tiene 15 años mi nieto y pudo sacarse eso que tenía adentro y me dijo, abuelita, si no me hablo me suicido.» Con la voz quebrada pide «que todo esto termine, que mi nieto esté bien, y que ningún niño más sea abusado ni manoseado«.

Por último, apunto contra la justicia, «¿qué justicia tenemos si la misma justicia los encubre, no te hace caso, te esquiva y anula las denuncias? Hicimos la denuncia y nos dicen que tenemos que esperar y no pasa nada, y el anda como pancho por su casa. Nosotros con temor.»

 

   

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