En Barrio Irigoin, crece la solidaridad de la mano de vecinos y vecinas

Vieron las necesidades del barrio y sintieron la necesidad de colaborar. Manos Unidas es el nombre del merendero que convoca a vecinos y vecinas de Barrio Irigoin y lleva una merienda caliente a los más grandes y a los más chicos. 

La pandemia causó estragos que serán difíciles de subsanar. Las realidades de cada barrio son diferentes, y el virus puede golpear fuerte. No solo la afección se da en materia de salud, sino también en lo económico. 

Así lo observaron un grupo de 6 compañeras que vieron las necesidades en Barrio Irigoin y se pusieron la camiseta del barrio. Alejandra, quien realiza diversos trabajos sociales hace años, puso a disposición su casa y así nació el Merendero Manos Unidas. 

“Realizamos diferentes meriendas en la semana para poder acercarlas a quienes lo necesiten. La pandemia golpeó fuerte y eso nos llevó a hacer algo por los chicos, y más que nada por los abuelos. La idea es alcanzarles algo caliente ahora que está el invierno”.

Pastafrola, pan casero, tortafritas, rosquillas, todo cocinado por las vecinas que se congregan en la casa de Alejandra. Los vecinos y vecinas se acercan a buscar algo caliente, mientras que desde el merendero le alcanzan a la gente mayor que tiene dificultades para trasladarse. 

Puede ser una imagen de alimentos e interior

Si bien “por el momento es sólo merendero”, los días viernes “realizamos pizzas porque también queremos acercar algo salado para que puedan comer”, cuenta Alejandra. 

Además, la dueña de la casa donde se realiza el merendero cuenta que lo pueden sostener “gracias a las donaciones de vecinos y vecinas del barrio que siempre acercan algoy, por otro lado, “al acompañamiento de la delegación municipal de Cuartel V y a su delegado, Nicolás Diaz, que siempre está a disposición y nos brindan alimentos indispensables para sostener el merendero«.

El pasado viernes 2 de julio, participaron de una kermesse en el barrio. Llevaron los gazebos a la colectora de la ruta 24, y niños y niñas tuvieron la posibilidad de participar de diferentes juegos a la vez que se le entregaba el desayuno. 

Para los más grandes, en la kermesse había Puntos Violeta que buscan acercar el acompañamiento a las mujeres que sufren violencia de género a los barrios y brindar información sobre sus derechos. Además, se brindó información sobre la campaña Buenos Aires Vacunate y se hizo presente también un espacio de acompañamiento y atención comunitario, Casa Pueblo.

Alejandra resume que espera poder acercar a cada chico y chica al menos algo caliente a lo largo de la semana, pero sus expectativas son más altas y ya piensa en poder brindar apoyo escolar e ir generando diversos talleres y otras actividades que contribuyan siempre a colaborar con el barrio y desde el barrio.