Gonzalo Romano es integrante del Centro Cultural «El viejo Matias» de Paso del Rey. En esta conversación, cuenta como las actividades que se realizan dentro de la asociación, cómo las afectó la pandemia y el vinculo que buscan construir con la comunidad.

Moreno Primero: ¿Cómo surgió el nombre del centro?
Gonzalo Romano: El nombre del centro cultural lo eligió nuestro compañero Emmanuel Fernández, que actualmente es Secretario de Cultura, Educación y Deporte del municipio. Elige ese nombre justamente como referencia a la canción de Víctor Heredia que es un vecino de Paso del Rey y justamente «El viejo Matías» es la canción que habla de este mendigo, de esta persona que baja del tren en Paso del Rey y forma parte de la comunidad. De hecho, nosotros nos reímos porque hay varias referencias, hay una remiseria que se llama «El viejo Matías», está la olla «Viejo Matías», una galería, hay muchas cosas en Paso del Rey que se llaman El viejo Matías porque es muy representativa de la localidad. De hecho fue un personaje que mucha gente lo conoce, la gente de cierta edad lo conocía porque estaba en la plaza de Paso del Rey.
MP: ¿Hace cuánto funciona el centro?
GR: Desde Abril del año 2019. El centro cultural es un proyecto de la organización social Movimiento Evita, del que formo parte y Emanuel también. Se abre para ampliar la visión de construcción cultural, social y política que se tiene desde el Movimiento Evita, hace dos décadas, y que no tenía una representación en Paso del Rey.
El centro cultural forma parte de la comunidad como un faro donde se construye organización popular, no solamente la cuestión específica de tal o cual taller, sino que genera como un punto de referencia para la construcción de comunidad, para la construcción popular y para resolver los problemas del barrio para transformar la sociedad.
El centro cultural forma parte de la comunidad como un faro donde se construye organización popular, no solamente la cuestión específica de tal o cual taller, sino que genera como un punto de referencia para la construcción de comunidad, para la construcción popular y para resolver los problemas del barrio para transformar la sociedad.
MP: ¿Cuántas personas trabajan en el centro?
GR: Ahora en pandemia se nos complica. Ahora somos 5/6, pero nos turnamos por esta cuestión de distanciamiento social y el protocolo, tratamos de no ser muchos por turno. El horario es corto, no hay talleres. En la cuarentena arrancamos con una radio con antena; en el barrio Bongiovanni que encontramos una radio que no estaba funcionando entonces la pusimos en funcionamiento con un programa sobre el centro cultural y las ollas populares, y después hicimos una aplicación y ese programa lo estamos haciendo desde el centro cultural.
También estamos haciendo shows vía streaming todos los viernes con músicos locales. La sede de MIM (Músicos Independientes de Moreno, agrupación gremial) es en centro cultural «El viejo Matías».
También tenemos una pequeña huerta urbana, está sobre la calle Alcorta al costado de las vías. Tratamos de trabajar algunas líneas que salieron del municipio y del Movimiento Evita, que tenía un trabajo en cuanto al reciclaje y a la separación de residuos desde hace años, que ahora es una política estatal. En el Viejo Matías tenemos un punto de verde, lo que hacemos es un poco de pedagogía a través de unos folletos y la charla con las y los vecinos para la separación de residuos entre orgánico e inorgánico, más que nada plásticos y papel, por una cuestión de seguridad no juntamos vidrio. Tenemos cuatro, cinco o seis líneas de trabajo que seguimos manteniendo ahora en pandemia. Porque justamente los talleres como no los podemos hacer presenciales, estamos haciendo algunas tele clases, clases virtuales.
MP: ¿Qué talleres realizaban antes de la pandemia?
GR: Bueno teníamos Tela, pilates, taller literario, guitarra, bajo, canto, fotografía, teníamos un cine club los viernes (pasábamos películas) cine debate, tocaban bandas. Tuvimos flauta traversa, dibujo, íbamos a arrancar también con un taller de cine.
Ahora de hecho también, estábamos haciendo por zoom como alternativa a los encuentros presenciales un taller de Oratoria.
MP: ¿Cómo se manejaron en estos últimos meses con respecto a la pandemia?
GR: Nosotros, como a todos, nos sorprendió la pandemia y la cuarentena en Marzo cuando arrancó esto. En principio el orden de prioridades cambió porque cuando surge la pandemia en Moreno desde la gestión municipal, se crean los comités de crisis, en cada uno de las localidades. Uno se crea en Paso del Rey , donde nosotros formamos parte junto al resto de las organizaciones e instituciones de la localidad de Paso del Rey. El orden de prioridades cambió y entonces dejamos de tener una actividad cultural. De hecho, hicimos una olla popular en la plaza del tanque, sobre la calle Morón. Arrancamos con eso y después lo continuaron otros compañeros y compañeras de la zona.
Empezamos a funcionar casi como un depósito, armamos lo que se llama “Paso del Rey solidario” que fue una colecta conjunta que hicimos con las ollas populares con las cuales también colaboramos, que algunas funcionan en la plaza de Paso del Rey que son la Olla Viejo Matías, Merienda Solidaria y también nos daban una mano la agrupación Moreno Zen.
Pasamos de la parte cultural a trabajar en lo urgente que era el alimento para las ollas populares, entonces creamos Paso del Rey solidario y empezamos a funcionar casi como un depósito de alimentos y de cosas que tenían que ver con el cuidado como lavandina, alcohol en gel. Y después como la cuarentena se fue extendiendo empezamos a retornar un poco a las actividades culturales y ahí arrancamos con la radio que se llama “Cuando hay que bancar” y que surge justamente en cuarentena teniendo como agenda a las ollas populares, hacíamos notas a las ollas populares donde le preguntábamos donde funcionaban, a qué hora, qué necesitaban y bueno tratamos de darles una mano con eso.
Después la agenda volvió a ser cultural, entonces arrancamos filmando algunas teleclases, arrancamos con la radio un poquito más que temas culturales, la música y funciones de teatro, etcétera y otra agenda. Arrancamos con los streamings y ahora en estos últimos días estamos viendo que los protocolos nos pueden permitir arrancar con alguna actividad en el espacio abierto, tal vez percusión o alguna otra que funcione en un espacio de abierto.
MP: ¿Cómo articulan con el Comité de Crisis y los Operativos Detectar?
GR: Este comité de crisis que en principio se armó para la distribución de mercadería a las ollas populares también tienen otras funciones, o de hecho, la idea de construir organización popular o comunidad no quiere quedarse solamente en lo urgente o la emergencia de la falta de comida. La idea es que se pueda ir pasando a otras tareas, que sea una herramienta social y política para la construcción de una comunidad mejor.
El operativo Detectar es convocado por el municipio, después se pasa a los comités de crisis de cada localidad, y a través del comité se convoca a las distintas organizaciones, instituciones, clubes, merenderos, etcétera. Se convoca al comité de crisis para tener un trabajo en conjunto, comunitario, y plural, para que el barco vaya para el mismo lado con todos los tripulantes, entonces se convoca a todas las asociaciones civiles de la localidad para que participen y nosotros como también somos actores sociales de Paso del Rey estamos ahí siempre al pie del cañón participando de las actividades sociales, culturales, y políticas que se hagan en la localidad de Paso del Rey.



