El aguinaldo, un derecho de las y los trabajadores que nació en 1945 y un año más tarde se convirtió en Ley, busca ahora alcanzar a los titulares del programa Potenciar Trabajo. Sus beneficiarios y beneficiarias no sólo son trabajadores y trabajadoras, sino que contribuyen al crecimiento social y económico de los diferentes distritos. En Moreno, desde el año 2020 acompañan las tareas municipales que permitieron la refacción de las escuelas, la limpieza de los basurales del Municipio, y son parte importante en el desarrollo de la obra pública: plazas, calles, veredas, son construidas por beneficiarios y beneficiarias de este programa.
La ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, confirmó que desde el ministerio que encabeza «se está trabajando», en conjunto con los referentes de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) Esteban “Gringo” Castro y Emilio Pérsico, “buscando una propuesta que podamos consensuar, para dar respuesta a la demanda de la UTEP para llevar un aguinaldo (o bono) para Navidad”.
“Tanto el presidente Alberto Fernández como esta ministra sabemos que son tiempos donde el Estado debe seguir acompañando a las familias”, sostuvo.
Hasta ahora, sólo estaba asegurado el pago del complemento de ingresos (o bono contra la indigencia) de 24.500 pesos en diciembre, destinado al sector más vulnerable de la población. Este bono llega a trabajadores de la economía popular (cartoneros, vendedores ambulantes, personas que sobreviven con changas) pero excluye a los titulares de un Potenciar. Es un ingreso para la franja más desposeída entre los indigentes y las restricciones para inscribirse fueron altas: carecer de trabajo registrado, no cobrar jubilación ni pensión ni ningún tipo de asistencia del Estado: ni AUH, tarjeta Alimentar ni plan de empleo o ayuda social. Fue financiado con parte de la recaudación del dólar soja.
Sin embargo, los beneficiarios y beneficiarias del programa Potenciar Trabajo, en calidad de trabajadores que reciben una ayuda complementaria que deberá ser retribuida cumpliendo jornadas laborales en sus respectivos distritos, creando unidades productivas para desarrollar iniciativas individuales, colectivas, urbanas y rurales, tienen derecho a que el Estado les confiera un aguinaldo, y por ello la lucha de los sindicatos de la Economía Popular.
Cabe destacar que su trabajo contribuye al crecimiento económico-social, y Moreno es un ejemplo de ello. Un ejemplo de ello es el arduo trabajo realizado por ellos y ellas en el 2020, cuando la actual gestión de Mariel Fernández se predispuso a cumplir uno de sus primeros objetivos, que no haya más basurales en Moreno.
Al respecto, una trabajadora del programa Potenciar Trabajo, Luján López, expresó a este medio: “estamos levantando un montón de espacios que antes eran lugares llenos de basura. Arrancamos a la mañana, son las 4 de la tarde y seguimos cargando el camión de mugre acumulada de años”.
A medida que el estado municipal fue incrementando la obra pública, los beneficiarios y beneficiaras del programa fueron, en parte, los encargados de construir plazas, veredas y calles en los barrios, como así también, los primeros que a través del programa Escuelas a la Obra, repararon numerosos edificios educativos en el distrito.
También en Moreno, los beneficiarios del programa trabajan diariamente, no sólo en infraestructura y en las delegaciones municipales, sino que, además, son promotores de distintas políticas de cuidado, de educación, de salud, de trabajo y de Derechos Humanos, capacitándose en a través de diferentes diplomaturas.
Es por eso que, otra beneficiaria del programa y vecina morenense, Yamila Stampone, en diálogo con este medio consideró que “además de estar trabajando nos estamos formando y nos permite una entrada económica por nuestra cuenta, haciendo lo que aprendemos dentro del programa”, y de esta forma “el Estado nos abre muchas puertas hacia otro destino, son nuevas oportunidades para crecer y tener herramientas el día de mañana”.