Alberto Fernández aseguró que la deuda pública contraída «entre gallos y medianoche» demuestra que hubo “una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos”. El Banco de la Nación ya presentó la información correspondiente en la SIGEN y la Oficina Anticorrupción.
Alberto Fernández anunció que impulsará una “querella criminal” para determinar quiénes son los responsables de “la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra”.
Con ello busca identificar a los autores y participes del endeudamiento en US$55.000 millones, contraído por la Argentina durante el gobierno de Mauricio Macri.
El presidente explicó que la deuda contraída sólo posibilitó “la más asombrosa fuga de divisas que nuestra historia registra” y demuestra que hubo “una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos”. No sólo por haber sido “resuelta entre gallos y medianoche”, sino que tampoco hubo “intervenciones jurídicas y técnicas previas” y además se realizó “con total irresponsabilidad y a espaldas de este Congreso Nacional”.
“Es necesario que endeudarse no sea gratis y que los responsables rindan cuentas de sus actos y dejen de circular impunes dando clases de economía en el país y en el mundo”
Alberto Fernández.
El presidente entiende que resulta necesario poner fin “a las aventuras de hipotecar el país” y aseguró que “es necesario que endeudarse no sea gratis y que los responsables rindan cuentas de sus actos y dejen de circular impunes dando clases de economía en el país y en el mundo”.
«He instruido a las autoridades pertinentes para que formalmente inicien querella criminal tendiente a determinar quiénes han sido los autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra», informó el presidente en la apertura de un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.
El Banco central elevó a la SIGEN y a la Oficina Anticorrupción toda la documentación relacionada al acuerdo firmado por la Argentina con el Fondo Monetario Internacional. Lo hizo minutos después del discurso del presidente, con el fin de determinar si generaron perjuicios al Estado.