Desde el oficialismo aseguraron que en un contexto de crisis y pandemia que afectó a economías municipales y provinciales, el municipio de Moreno comienza a ordenar la suya, y resaltaron puntos clave como el aumento de la recaudación y la reducción del déficit con varios meses donde fue de cero pesos.
Un debate de más dos horas concluyó con la aprobación de la rendición de cuentas del primer año de la gestión de la intendenta Fernández. Desde el oficialismo aseguraron que en un contexto de crisis y pandemia que afectó a economías municipales y provinciales, el municipio de Moreno comienza a ordenar la suya, y resaltaron puntos clave como el aumento de la recaudación y la reducción del déficit con varios meses donde fue de cero pesos.
El pasado jueves 27 de mayo, reunidos en la primera sesión especial de este año, el Honorable Concejo Deliberante (HCD) debatió en torno a la rendición de cuentas del Poder Ejecutivo en la que se aprueba o no la gestión de los recursos del Estado local.

La rendición de cuentas y la ciudadanía
En su definición radica su importancia: la rendición de cuentas permite que la comunidad conozca todos los recursos con lo que cuenta el Estado municipal y como y en qué los destina el gobierno que conduce. Este proceso es necesario no sólo por fuerza de ley, sino porque allí se transparenta la relación entre las autoridades y las y los vecinos de Moreno.
Una rendición de cuentas aprobada en el marco de una discusión dentro del HCD, con los aportes del oficialismo y la oposición, permite que la población esté informada sobre el uso de sus aportes al Estado, y así, contrastarlos con los resultados obtenidos. De esta forma, se promueve la confianza entre la comunidad y el gobierno municipal. En este sentido, concejales oficialistas destacaron que el aumento de la capacidad del Estado en su recaudación, se debe no a la presión a través de aumentos, sino a través de la confianza y servicios para que más vecinos y vecinas paguen sus tasas municipales.

El debate y las razones de su aprobación
Durante más de dos horas las y los concejales expresaron sus interpretaciones y miradas políticas sobre la gestión de los recursos del Estado durante el primer año de este gobierno municipal. Quienes no acompañan a la gestión votaron en contra, y si bien reconocen lo que se hizo, consideran que no alcanza: se aumentó la recaudación fiscal, pero no hubo preocupación por la situación de los Shopping y comerciantes de Moreno, se invirtió en seguridad -móviles policiales, luces, cámaras de seguridad- pero sigue habiendo inseguridad, se municipalizó la recolección de residuos con camiones nuevos, pero son pocos.

Sin embargo, el presupuesto fue aprobado y el oficialismo expuso una gran cantidad de razones para justificar que la ejecución del gasto fue correcta, y por tanto, debía ser aprobada. Además, lo caracterizaron como una exitosa situación financiera y económica por varios motivos.
El primero de ellos fue la recaudación municipal que aumentó un 64% en la Tasa de Seguridad e Higiene y un 54% en la de servicios generales. Esto significa que un 15% más de morenenses pagaron sus tasas municipales en el primer año de gestión Mariel Fernández.
Además, no se utilizaron los fondos afectados para gastos corrientes, ni tampoco giros al descubierto, aquí también se incluye la regularización de la fecha del pago de salarios municipales.
Por otro lado, la gestión comenzó con un Déficit mensual de 43 millones de pesos, y eso se redujo a 18 millones con varios meses de déficit cero en el tesoro municipal.
Con las razones expresadas por varios de los concejales y concejalas del oficialismo, se aprobó la rendición ya que, “en un contexto de crisis y pandemia que afecto a economías municipales y provinciales, el municipio de Moreno comienza a ordenar la suya.”