Hace algunos días denunciaron en medios internacionales que la ingesta de alcohol puede inhibir la eficacia de la vacuna rusa. Jorge Geffner, doctor en Bioquímica e investigador del Conicet lo desmintió.
El problema se originó cuando tomaron los dichos de la viceministra rusa, Tatiana Golíkova, quien recomendó “reducir la ingesta de medicamentos y alcohol que podrían inhibir el sistema inmunológico dentro de los primeros 42 días”. La información cruzó medios internacionales y llegó hacia dentro de nuestro territorio justo cuando la vacuna rusa Sputnik V comenzará a aplicarse.
Jorge Geffner, investigador del Conicet y doctor en Bioquímica, afirmó, junto a otros investigadores, que no hay suficiente evidencia científica para comprobar que el alcohol inhibe los efectos de la vacuna y, por lo tanto, no sería contraproducente.
Según el investigador, el problema mayor es que “las cosas se sacan de contexto”. Así, apunta a la diferencia entre la población rusa, con problemas graves de alcohol, y la diferencia con la población argentina. Además, señala que en Argentina, “algunos medios lo dieron a interpretar de una forma errónea, como si hubiera que tener abstinencia alcohólica total durante 42 días”.
Es por esto que explica la diferencia entre el alcoholismo, por un lado, “que no solo modifica la respuesta inmune frente al Covid-19 sino que también perjudica a muchos otros organismos” y al que “la funcionaria rusa se refirió, probablemente”; y por el otro, al consumo moderado del alcohol, incluso aclaró que “no afecta si algún día, por ser especial, en vez de tomar dos copas te tomas una botella, no habrá problema con ello”.
Aclarado el asunto, pero en busca del problema que originó al malentendido, Geffner expuso “Además, si hubiera una alerta vinculada a la ingesta de alcohol y a la vacuna contra el coronavirus, la precaución no sería solo para la rusa sino para todas. Es decir, la advertencia, de existir, tendría que ser extrapolable a las demás. La grieta ideológica se mete por todos lados, es increíble, hay que alejar los temores infundados”.