El abuso sexual es una de las violencias más graves que padecen diariamente infinidad de niñxs y adolescentes, y se lo considera uno de los delitos más impunes.

Los abusos y la explotación de niñxs y adolescentes han sido y son un problema estremecedor que no distingue país, raza, cultura o condición social. Por lo mismo y por iniciativa de la Fundación de la Cumbre Mundial de la Mujer -FCMM-, desde el año 2000, el 19 de noviembre, fue establecido como el Día Mundial para la prevención del abuso infantil. La propuesta está dirigida fundamentalmente a evidenciar la problemática, a denunciarla, a promover acciones de resguardo y protección estatal, eficaces frente a las conductas agraviantes.
En el Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual contra Infancias y Adolescencias es importante destacar la importancia de escuchar a las y los niños y adolescentes y entender que no mienten cuando hablan de abuso sexual.
Cabe aclarar que los niños y las niñas no conocen sobre la sexualidad adulta, por eso es que no pueden inventar discursos sobre estas cuestiones. Aquí yace la importancia de la aplicación de la Educación Sexual Integral para todas y todos los niños y adolescentes del país.
Explicarles a las y los niños los nombres correctos de sus partes íntimas es sumamente importante para que reconozcan el derecho a la intimidad propia y ajena.
La Convención Internacional de los Derechos del Niño es Ley nacional. Sus artículos 19 y 34 obligan a los Gobiernos y a las Organizaciones de la Sociedad Civil a jugar un rol activo en la protección concreta de estos derechos y a actuar contra toda forma de abuso infantil. Como ciudadanas y ciudadanos no podemos mirar para otro lado frente a los hechos concretos.
Fuente: Página 12