Afirman que se debe “respetar la vida de los vulnerables, indefensos y pobres dentro y fuera del vientre materno»
Este martes 1 de diciembre, las comisiones de Legislación General; Legislación Penal; Mujeres y Diversidad y Acción Social y Salud Pública comenzaron a debatir el proyecto de ley sobre regulación del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.
El debate en la cámara baja contó con la exposición de funcionarios y funcionarias del Poder Ejecutivo a lo que se sumó la intervención de 20 oradores y oradoras , diez a favor y 10 en contra de la propuesta.

Andrea Imbroglia fue la oradora que representó a la Conferencia Episcopal Argentina, el organismo rector de la Iglesia Católica, quien coordina su trabajo con personas y comunidades pobres fundamentalmente con Cáritas, donde se desempeña como Responsable de Relaciones Corporativas.
Andrea señala que habla por los millones de personas de barrios vulnerables que acompañan los 32 mil voluntarios de Cáritas. Explica que “nadie puede decirnos los que piensan o sienten porque nosotros si estamos ahí” y, además, “quienes quieren arrogarse su representación y dicen que las mujeres pobres quieren el aborto, o no las conocen o faltan a la verdad”. Dicho esto, afirma que “desde dichos territorios, las mujeres piensan, sienten y miran el aborto como una gran crueldad”.
En ese sentido, apuntó que “legalizar el aborto implica ser, como poder legislativo y como patria, anti derechos de personas en situación de pobreza. Porque la realidad humana que está esperando nacer en el vientre de las madres es indiscutidamente un ser humano. Invulnerable, sin voz, son vidas humanas, aunque tengan 1, 2, 14 o 20 semanas de gestación. Son personas por naturaleza, por código genético y porque así lo define la constitución”.
Hacia el final de su discurso se pregunta retóricamente: “¿Cuál será el límite moral si ahora se permite la eliminación de algunas personas que molestan? ¿Se va a avanzar sobre más personas vulnerables, sobre personas ancianas, improductivas?” y así, pidió a los legisladores y legisladoras “por favor, cuiden la vida de todas las personas en todas sus dimensiones, no legalicen su eliminación” y aclaró, “toda vida vale, igual que la de nosotros, que pudimos nacer y estamos aquí”.