Obtener un buen suelo es fundamental para una buena cosecha. Aquí les dejamos una breve explicación de la importancia de preparar el suelo y una serie de pasos para preparar el terreno de nuestra huerta.
El suelo debe tener todos los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas.Además, la estructura del suelo debe asegurar suficiente aire y agua para favorecer el crecimiento de las raíces de la planta. El humus va a ayudarnos a lo largo de todo el proceso, pero debe protegerse el suelo para no perderlo rápidamente.
En primer lugar, debemos utilizar un rastrillo para sacar todos los restos de plantas, malezas y piedras que haya en la tierra. El primer paso es importante porque las malezas van a competir con nuestras plantas por el agua, mientras que las rocas y demás objetos pueden dificultar el crecimiento de las mismas.

Una vez hecho el primer paso, debemos remover bien la tierra con una pala o una azada. Descompactar el suelo es necesario para que las raíces de las plantas puedan avanzar en profundidad. Sin embargo, es necesario no dar vuelta la tierra para poder aprovechar los nutrientes que se encuentran en los primeros 10 cm de la tierra. Es importante en este paso desarmar los terrones, que son los trozos de tierra compactada que encontramos en el suelo.
El paso siguiente es nutrir el suelo. Para esto, es muy recomendable utilizar estiércol de gallina, conejo, oveja, caballo o vaca. O bien, teniendo nuestro propio compost orgánico también podemos utilizarlo para esta etapa. Usando cualquier producto, se debe colocar una capa de aproximadamente 2 centímetros.
Por último, es necesario añadir una cobertura vegetal, una herramienta de manejo sustentable del suelo que favorece su actividad biológica, preserva su biodiversidad y evita su deterioro.

Es muy importante no pisar el suelo una vez preparado para sembrar. Por lo tanto, es recomendable preparar terreros un metro aproximadamente, y dividirlo con pasillos por donde se pueda caminar para manipular nuestras plantas.
