Carolina Brandariz: “En la post pandemia es central ubicar al cuidado en los términos del trabajo y de la generación de empleo”

Desde Moreno Primero conversamos con Carolina Brandariz, Directora de Cuidados Integrales y Políticas Comunitarias del Ministerio de Desarrollo Social y Dirigenta del Movimiento Evita CABA acerca de la formación en cuidados integrales de infancias, personas mayores, juventudes, y personas con discapacidad que llevan adelante. 

Históricamente las mujeres hemos sido designadas a lo privado: mantener la armonía del hogar y la familia. Sin embargo, hace ya muchas décadas que el movimiento feminista lucha por sus derechos laborales pero pocas veces se ha puesto en tela de juicio los roles de género dentro de la familia en tanto políticas públicas. Gracias a la militancia feminista y al rol de un Estado que presente, estos debates ya no forman parte de un escenario utópico.

Brandariz expresa que “cuando hablamos de políticas públicas de cuidado para todas y todos, hablamos del rol activo que debe tener el Estado para garantizar el derecho que tenemos todas y todos a ser cuidados y el derecho a percibir un salario a fin de mes por ese trabajo de cuidar. Desde la Dirección de Cuidados buscamos que las políticas públicas de Cuidados Integrales lleguen a todo el país.” Entonces, si las tareas de cuidado siempre son y han sido relegadas a las mujeres y desestimadas en lo laboral, reconocerlas y valorizarlas significa hacerse cargo de las desigualdades estructurales y patriarcales. 

Esto nos acerca mucho más a cerrar la brecha de desigualdad tanto de oportunidades como en clave de condiciones laborales para las mujeres que maternan o desean maternar o tienen algún familiar a cargo. No solamente en clave de lo tangible, sino también en lo simbólico, a la hora de poder proyectarnos en nuestros trabajos y aspiraciones personales. Una problemática social y profundamente política, que tiene tanto camino como la humanidad misma, que da cuenta de los obstáculos que se nos cruzan en el camino a la hora de planificar nuestra vida, y que claramente es desigual a los varones cis. Brandariz expresa que “las Diplomaturas van a mejorar las condiciones laborales de miles de mujeres; van a poder presentar una certificación oficial y eso puede ayudar mucho a la hora lograr mayor inserción laboral.”

La Directora de Cuidados Integrales y Políticas Comunitarias afirma que “desde hace años el Movimiento Feminista, no sólo reclama por el reconocimiento social y salarial, sino que también lucha para que el rol de las mujeres y disidencias en torno al trabajo de cuidados sea discutido.” y agregó que la pandemia “puso aún más de manifiesto la importancia y la necesidad de este trabajo. El encierro, el aumento de las tareas domésticas, la virtualidad y el cierre de las Escuelas y jardines. Hoy contamos con un Gobierno Nacional que recoge las demandas y que tiene la voluntad política de trabajar para saldar las deudas con las mujeres y disidencias; la agenda del cuidado es una prioridad para el Estado Nacional.”

“Nuestro país está entre los mejores rankeados del mundo en respuestas a la pandemia con perspectiva de género. Muchas funcionarias del gobierno nos nucleamos en Mujeres Gobernando para que prevalezca un enfoque vinculado a la efectiva reducción de las brechas de género para lograr la justicia social que tanto anhelamos. Muchas de nosotras creemos que para la salida a la crisis post pandemia es central ubicar al cuidado en los términos del trabajo y de la generación de empleo. Falta mucho, pero hay mucha inteligencia, compromiso y valor para dar estos debates.” determinó la Directora de Cuidados Integrales y Políticas Comunitarias.

Acerca de la formación de cuidados integrales, Brandariz nos contó que “se trata de seis diplomaturas destinadas a quienes quieran formarse en el trabajo del cuidado; fundamentalmente, para las y los trabajadores de la Economía Popular en el marco del Potenciar Trabajo.” Y agregó que fueron diseñadas “a partir del trabajo comunitario que se realiza en los territorios y en los espacios de cuidado comunitario, junto con los equipos técnicos de la Secretaría de Economía Social y la Universidad de La Matanza, que es la Universidad que va a certificarlas. Están organizadas según quiénes requieren de cuidado, para mayor inserción laboral: cuidado de infancias, de personas con discapacidad, de personas mayores y juventudes; cuidado socio comunitario y promoción de género, que son las principales ramas del cuidado en la actualidad.”

Acerca de la articulación con dicha casa de estudios, Brandariz explica que “la Universidad abre sus puertas a miles de personas que, por diferentes circunstancias, no tenían acceso a la Educación Superior. La UNLAM va a fortalecer, intensificar y certificar los saberes que se construyen en comunidad y en la práctica diaria de los barrios populares de todo el país. Las y los compañeros del territorio son quienes construyen comunidad y ahora van a poder obtener un título de pre grado.”

En cuanto a los objetivos que tenían proyectados previo a la emergencia sanitaria, Brandariz expresó que “Veníamos con muchas propuestas para trabajar en una Dirección nueva, que se creó con la actual gestión de gobierno y la pandemia nos sorprendió y llevó a direccionar el trabajo en función del planteo del presidente, Alberto Fernández: El cuidado de la vida y priorizar a las y los últimos de la fila para poder llegar a todas y todos.”

No obstante, la Directora y Dirigenta añadió que “Llevamos adelante el Programa El Barrio Cuida al Barrio, que aún se sostiene en los Municipios que siguen muy afectados por la pandemia. Se trata de postas de cuidado comunitario donde se promueven medidas de cuidado e higiene en los barrios populares de todo el país. Lo trabajamos junto a las organizaciones sociales y políticas de los territorios y también con los Municipios, porque sabemos que son quienes mejor conocen las necesidades y problemáticas de las vecinas y vecinos. 

Fomentar el cuidado personal, comunitario y la higiene fue clave: en un primer momento se creía que en los barrios populares íbamos a tener el mayor número de contagios, pero esto no fue tan así, porque las vecinas y vecinos se organizaron como siempre, en comunidad, y lograron establecer criterios de cuidado para afrontar los contagios y la falta de acceso a derechos básicos como agua potable y salud. La solidaridad en los barrios se hizo presente una vez más, pero esta vez de la mano del Estado Nacional. Es algo que no venía ocurriendo con la gestión del macrismo y que juntas y juntos supimos reconstruir.”


En cuanto a la articulación Municipal, expresó que “Hay una posición muy clara de esta gestión que es el trabajo en conjunto para que las políticas públicas se trabajen con todos los organismos involucrados; articulamos para sumar esfuerzos y fortalecer la presencia del Estado. Lo importante es trabajar para la comunidad y en ese sentido, tanto desde el Ministerio de Desarrollo Social en general como de la Dirección en particular, buscamos generar líneas de trabajo y convocar a todos los actores y actrices que puedan sumar y fortalecer esas líneas. Ese es el mejor modo, la articulación y el trabajo en conjunto.”