Aldana Ponce Sabatini: “Gracias a la ayuda del Estado pude terminar mis estudios, sino era imposible”

Aldana Ponce Sabatini, una joven de 31 años y madre de dos nenas, conversó con Moreno Primero sobre cómo el Potenciar Trabajo le permite llevar adelante la economía de su casa.

Previamente al Potenciar Trabajo, Aldana formó parte del programa Hacemos Futuro, también impulsado desde el Estado para que las personas puedan capacitarse y mejorar sus condiciones de empleabilidad. La joven no dudó en inscribirse al programa porque veía ahí una nueva oportunidad para salir adelante,  “Estos programas me parecen muy importantes porque son de inclusión. Yo cuando me separé no tenía nada, y el programa era el único ingreso fijo para poder mantenernos, para lo básico. Y a partir de ahí pude empezar a remarla. Recibiendo el plan Argentina Trabaja pude terminar el secundario y empezar un terciario, fue una gran ayuda en muchos sentidos. Gracias a la ayuda del Estado pude terminar mis estudios, sino para mi era imposible”.

La joven mamá, como parte del Potenciar Trabajo, ahora se encuentra trabajando de mesera  en la Reserva Municipal Los Robles, donde asegura que su actividad no solo se traduce como un mero soporte económico, sino también como crecimiento a nivel personal. “Me gusta mucho poder trabajar, que nos den esta oportunidad más allá del dinero. Es muy lindo estar en Los Robles, compartir con los compañeros, se aprende mucho en el día a día, el trato con la gente es muy lindo. Cuando ves que la gente se va conforme con lo hago, me hace sentir muy bien. Mismo cuando hacemos las capacitaciones, yo hice la de manipulación de alimentos y estuvo muy bueno, me encanta”, aseguró Aldana.

Entendiendo al Potenciar Trabajo como ayuda complementaria, la gran mayoría de los beneficiarios y beneficiarias continúan con sus emprendimientos personales, trabajos extras. Tal y como nos compartió la entrevistada: “El Potenciar es mi entrada de todos los meses, es lo único con lo que puedo asegurar los gastos diarios de la casa. Es una ayuda, no un sueldo. Yo cumplo horarios pero como no es todos los días, me permite seguir trabajando por mi cuenta. Limpio casas y me hago cargo de mi familia, puedo atender a las nenas, cocinarles, limpiar, ayudarlas con las cosas de la escuela, hacer el trabajo de ama de casa”

Luego de haber tenido la posibilidad de terminar sus estudios secundarios, Aldana apostó a seguir formándose como maestra de nivel inicial. Llegó a cursar todo el primer año del terciario pero se vio obligada a abandonar porque se le complicaba abaratar los costos para sostener los estudios. Aún así no descarta la idea de retomar en breve, porque en su lucha constante ve al estudio como la herramienta principal para su futuro y el de su familia: “Siempre tengo la esperanza de conseguir algo mejor, pero ahora esto es lo que tengo y la vamos a seguir peleando. Recibo esta ayuda porque la necesito, no me queda otra y la verdad es que me sirve muchísimo. Me gustaría poder retomar el profesorado para maestra, poder terminarlo. Y para las nenas solo espero que estudien, que se formen en lo que a ellas les guste, así que yo trabajo para eso. Lo que yo no pude tener quiero que lo tengan ellas”.