La decisión se tomó luego de una jornada de protestas en diferentes unidades penitenciarias bonaerenses
Los encuentros se suspendieron el 12 de marzo en acuerdo conjunto entre autoridades e internos. El acuerdo incluía el uso de celulares para comunicarse y mantener video llamadas con la finalidad de no cortar el vínculo con sus familias.
A raíz de una jornada de protestas por parte de los presos en distintos penales bonaerenses, el Gobierno bonaerense, representantes del Poder Judicial y referentes de organizaciones de derechos humanos acordaron la habilitación de las visitas presenciales de familiares de detenidos a partir del 14 de noviembre.
Las protestas se realizaron en las cárceles bonaerenses de Melchor Romero, Florencio Varela, Campana y San Martín. Los presos subieron a los techos de los penales y hubo incidentes. Según la información transmitida desde provincia, la situación fue tranquila en varias de las cárceles bonaerenses, mientras que el epicentro del reclamo se limitó a las Unidades 46 y 48 de San Martín, donde hubo un enfermero, tres mujeres y cinco hombres celadores de rehenes que ya se encuentran liberados.
Debido a la situación, se conformaron mesas de diálogo en dichos penales donde participaron autoridades del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, representantes del Poder Judicial, organizaciones de derechos humanos y representantes de los presos. Allí se firmó un acuerdo donde se dictó la fecha de habilitación de las visitas en las unidades penitenciarias bonaerenses según lo comunicó el Servicio Penitenciario Bonaerense, además, resaltó que la habilitación se dará bajo un “estricto cumplimiento a los protocolos de seguridad sanitaria para la preservación de la salud pública”.