SE CUMPLEN 45 AÑOS DE LA MASACRE EN LA QUINTA «LA PASTORIL» DE LA REJA

El 29 de marzo de 1976, la máxima dirigencia guerrillera y jefes de organizaciones latinoamericanas, se reunieron en una reunión cumbre. Sorprendidos por las fuerzas policiales, comenzó un enfrentamiento armado con un saldo de 12 muertos o detenidos desaparecidos. 

   El dueño de la quinta La Pastoril había alquilado el predio desconociendo el verdadero uso que se le iba a dar. Dos días después del Golpe de Estado de 1976, comenzaron a llegar los participantes de la reunión del Comité Central: en la quinta se tomarían las decisiones para los próximos meses. 

  Lo que simulaba ser unos días de descanso y recreación, era una reunión de la Junta Coordinadora Revolucionaria, integrada por el PRT-ERP, el MIR chileno, el ELN boliviano y el MLN Tupamaros de Uruguay, junto a invitados de Montoneros. Además, varias personas cumplían la función de vigilar y quedarse a combatir para permitir la evacuación de los dirigentes en caso de que la reunión fuese descubierta. 

  Se armó un partido de fútbol de características singulares. Eran nueve contra nueve, todos con pantalón largo y zapatos. El “picadito” era una herramienta más para ocultar los verdaderos motivos de la congregación. 

Quinta «La Pastoril»

Último día del encuentro 

   Las actividades comenzaron temprano el domingo 29. En medio de un desayuno con mate cocido, pan caliente y mermelada. José Manuel Carrizo, el jefe de estado mayor, izo la bandera del ERP y una Argentina y luego informó el plan de fuga. 

   La retirada ante un enfrentamiento estaba dividida por etapas. Primero el grupo de los compañeros invitados del MIR, el ELN, los Tupamaros y los Montoneros. Luego el Buró Político y algunos del Comité Ejecutivo, después el resto de los compañeros del Comité Central, y por último los compañeros de logística y el grupo de contención. 

    Ese lunes 29 de marzo era el último de esa reunión. Al mediodía pararon para almorzar canelones y luego de un descanso, sería la última parte del encuentro. 

La cúpula del PRT-ERP en junio de 1973: Santucho, Urteaga y Gorriarán Merlo

El casero 

  El predio tenía una casa muy grande de dos plantas, pileta, quincho y, a unos 200 metros de la residencia principal, vivían el casero con esposa y su hijo que podían ver los movimientos casi 50 personas que se encontraban en la quinta.  

  Las ventanas fueron tapadas con papel de diario, un acto de improvisación que preocupó a más de uno en la reunión. Ni el picadito de futbol, ni las ventanas tapadas con diario alcanzaron para distraer al casero, quien junto a su familia se dirigió a la estación de La Reja y desde un teléfono público le dijo a su patrón que los inquilinos eran muchos y hacían cosas extrañas. 

  Enfrentamiento 

  El dueño de la quinta no titubeó en llamar a la Policía Federal que, a su vez, derivó la sospecha a la Bonaerense y ésta dio parte a la comisaría de Moreno que envió un patrullero y una camioneta con varios efectivos, al tiempo que desde otras unidades enviaban refuerzos.   

  Después de las 14 horas del lunes, comenzó un enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y el grupo de contención. La mayoría de los asistentes de aquella reunión en La Pastoril logró escapar. Sin embargo, Susana Gaggero, María Elena Amadio, Juan Del Gesso y Víctor González murieron dentro del perímetro. 

Homenaje a los muertos dentro del predio, detenidos y desaparecidos.

Además, varios jóvenes más fueron capturados vivos y fueron detenidos desaparecidos, entre ellos, Nelson Alberto Agorio Rothen, Rodolfo Ortiz Escobar, Juan Mangini Gálvez, Leonor Herrera de Mangini, Carlos “el elefante” Marcet, Héctor Chávez Iglesias y Ruperto “Tito” Méndez. 

En el año 2018 se señalizó el espacio como sitio de memoria, y hoy el bloque oficialista del Honorable Concejo Deliberante de Moreno busca declararlo como patrimonio histórico. 

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