Cayetano de Thiene nació en Vicenza, al norte de Italia, el 1ero de octubre de 1480 en el seno de una ilustre familia. Estudió abogacía hasta ordenarse como sacerdote. Fue un noble vicentino que atravesó su vida distribuyendo sus riquezas y haciendo caridad con los más necesitados. Fundó la Orden de los Clérigos Regulares, llamados Teatinos. En el año 1524 fundó la orden de los Teatinos. En 1670 el Papa Clemente X lo canonizó y paso a conocerse como el Santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo.
Todos los 7 de agosto, día de su fallecimiento, se conmemora el día de San Cayetano. Es el santo con más devoción popular en Argentina. Miles de personas celebran el día de San Cayetano pidiendo trabajo o agradeciendo el mismo. La celebración más conocida es en el santuario de Liniers.
El contexto siempre marca el sentido de la celebración que varía en mayor o menor medida de un año a otro. Este año la diferencia es notoria respecto a la anterior.
El año pasado, la celebración de San Cayetano congregó a los movimientos sociales en el Congreso, quienes criticaron el momento económico que atravesaba el país, tras cuatro años de políticas de ajuste y de hambre.
Este año, la situación sigue siendo crítica. Ya no por políticas de ajuste y hambre, sino por las secuelas que dejaron, con el agravante de la pandemia de Covid-19. En un contexto de aislamiento social y preventivo, diferentes organizaciones sociales organizaran un encuentro virtual. Así lo informó Télam:
Distintos referentes de los movimientos sociales compartirán el próximo viernes, día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, una jornada virtual en la cual respaldarán «las políticas de lucha contra el hambre, la generación de trabajo genuino y la disputa por el derecho a la tierra», y se brindará «un reconocimiento al presidente Alberto Fernández por su compromiso con los que menos tienen».