Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, las tres hermanas conocidas como «Las Mariposas», violadas, torturadas y asesinadas por el régimen de Rafael Trujillo en República Dominicana, fueron la inspiración de activistas feministas que, en 1981, llevaron a cabo el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, y fijaron la fecha que conmemora el hecho. En 1999 fue oficializada por la ONU.
Hoy, jueves 25 de noviembre, se conmemoran 40 años del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fecha en homenaje a las hermanas activistas de República Dominicana, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, brutalmente asesinadas en 1960 por orden del dictador Dominicano Rafael Trujillo (1930-1961), y además, se celebran los 30 años de la campaña «16 Días de activismo contra la violencia de género».
Si bien la celebración del 25N fue oficializada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), el 17 de diciembre de 1999, lo cierto es que la lucha por erradicar la violencia de género tiene larga data.
Las hermanas Mirabal nacieron en Ojo de Agua, un pequeño poblado de la provincia de Salcedo, en el norte del país, y pertenecían a una familia acomodada.
En 1949, la familia fue invitada a una recepción en honor al dictador Trujillo, quien rápidamente se sintió atraído por la belleza de Minerva y comenzó a cortejarla sin éxito. Ella, sin embargo, le exigía que termine el acoso judicial contra su amigo íntimo, Pericles Franco, uno de los fundadores del Partido Socialista Popular.
Minerva, Patria y María Teresa fueron encarceladas, violadas y torturadas en varias ocasiones. Su padre, Enrique, también fue apresado y liberado varias veces hasta que se enfermó y murió a finales de 1953.
El asesinato de las tres hermanas ocurrió en medio de un descontento social que crecía a pasos agigantados. El 25 de noviembre de 1960, el cuerpo de Minerva apareció destrozado en el fondo de un barranco, en el interior de un jeep junto con sus dos hermanas, Patria y María Teresa, y el conductor del auto, Rufino de la Cruz.

Pasaron los años, pero las Mirabal quedaron cristalizadas en la memoria colectiva de activistas feministas que, 21 años después, en 1981, llevaron a cabo el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Bogotá, Colombia, y decidieron que cada 25 de noviembre se celebre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Dos años antes, en 1979, la Organización de Naciones Unidas (ONU) había conseguido la aprobación de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw) y en 1999, la Asamblea General reconoció el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Este jueves, también se cumplen 30 años de la campaña «16 Días de activismo contra la violencia de género«, lanzada originalmente por activistas que participaron en la inauguración del Women’s Global Leadership Institute en 1991 y que, cada año, continúa bajo la coordinación del Center for Women’s Global Leadership. Durante la campaña, que se extenderá hasta el 10 de diciembre, la ONU invita a los gobiernos, la sociedad civil, las organizaciones de mujeres, las y los jóvenes, el sector privado, los medios de comunicación y todo el sistema de las Naciones Unidas «a unir fuerzas para afrontar la problemática mundial».
Las hermanas Mirabal siguen siendo un símbolo en la actualidad. Al momento de sus asesinatos, América Latina asistía a un proceso de levantamientos populares contra las dictaduras de la región que impulsaron también la creación de un movimiento en República Dominicana.