lunes, septiembre 14, 2026
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La primera plaza del país que homenajea al Indio Solari está en Moreno y nació de una iniciativa vecinal

Carlos “el Indio” Solari ya tiene una plaza con su nombre en el barrio Las Catonas de Moreno. Es, además, la primera del país. El homenaje nació de un grupo de vecinos que decidió transformar la tristeza por la muerte del artista en una iniciativa colectiva para mantener vivo su legado.

La muerte de Carlos “el Indio” Solari, uno de los artistas más convocantes de la historia de la cultura popular argentina, produjo un impacto que trascendió ampliamente a quienes fueron seguidores de Los Redondos o de su carrera solista. Su partida dejó una marca especialmente profunda en aquellos sectores sociales que encontraron durante décadas en sus canciones una forma de nombrar las heridas, las contradicciones y las esperanzas de una sociedad atravesada por la desigualdad.

En Moreno, un grupo de vecinos decidió convertir esa tristeza en un homenaje. Así nació la iniciativa para que una plaza del barrio Las Catonas lleve su nombre. El proyecto fue finalmente aprobado de manera unánime y convirtió a ese espacio del complejo habitacional en la primera plaza del país denominada Carlos Alberto “Indio” Solari.

“Nos interesa pensar esto por la trascendencia del Indio, como un milagro de la cultura del rock y de la organización social. Porque nombrar una plaza es anecdótico, pero la manera en que esas melodías y letras atraviesan a los trabajadores, estudiantes, vecinos y vecinas que habitan los barrios en los conurbanos, eso no es sopa, diría”, explicó Fabricio, uno de los vecinos que impulsó el proyecto.

“Estamos hablando de un artista que cantó las heridas de casi veinte millones de personas que viven de un sistema que genera beneficios siempre ajenos”, agregó.

Para Fabricio, la dimensión del homenaje no puede reducirse a ponerle el nombre de un músico a una plaza. Se trata, en cambio, de reconocer el lugar que Solari ocupó —y continúa ocupando— dentro de la cultura popular argentina.

“Mientras la cultura vigente se va tornando hacia signos cada vez más rentables, efímeros y opacos, sin un fin estético, en la obra del Indio hay una posibilidad de apertura, de interpretación y, fundamentalmente, una crítica hacia los intereses que más se sirven de todas estas vanidades”.

En ese sentido, recupera una idea planteada por Marcelo Figueras acerca de Los Redondos: la de un “giro copernicano” en el que los protagonistas dejaban de ser quienes estaban arriba del escenario para ser quienes estaban abajo.

“Que un homenaje de esta magnitud sea en el Complejo Habitacional Las Catonas lo sentimos así y nos llena de orgullo”, sostuvo.

Una plaza que nació desde el barrio

Las Catonas tiene una larga tradición de organización comunitaria y de realización de actividades culturales. Esa experiencia fue, para Fabricio, una de las condiciones que hicieron posible el proyecto.

“La idea de nombrar a la plaza surge por la inercia que desató la partida del Indio y la voluntad barrial de organizar un homenaje sentido. El barrio está acostumbrado a organizar estas experiencias. Lo contamos en más de una ocasión”.

El primer lugar que imaginaron fue el espacio conocido como las Cinco Esquinas, donde posteriormente se realizó un mural espontáneo en homenaje al artista. Luego apareció otra posibilidad: el anfiteatro de la plaza.

“Nos parecía ideal. Respecto del nombramiento, la idea originaria fue realizar un homenaje-escultura de la pluma del Indio”, sostuvo el vecino.

Fue durante ese proceso que descubrieron algo que terminó modificando el rumbo del proyecto: la plaza no tenía nombre.

“Ahí descubrimos que la plaza no contaba con un nombre y empezamos a estudiar la posibilidad. Te imaginás que ninguno de nosotros había redactado una ordenanza. Con la gestión municipal a favor, el camino se fue allanando solo”.

El proyecto comenzó entonces a tomar forma institucional. El primer considerando de la ordenanza establece: “Visto que Carlos Alberto Indio Solari es, fue y será el artista más convocante en la historia de la República Argentina…”.

La respuesta del barrio fue inmediata

“Llegamos a juntar trescientas firmas en un domingo, sin contar con las instituciones del barrio que luego apoyaron el proyecto”.

Para Fabricio, ese dato tiene un significado particular. El proyecto no surgió desde una institución, sino de los propios vecinos.

“Me tocó explicarlo con las referentes institucionales del barrio, porque parecía raro que surgiera un proyecto de nombrar la plaza por fuera de las instituciones. Lejos de ser un problema, ese es el punto”.

Y retomó entonces sobre lo que, para él, representa el Indio:Eso que las instituciones financieras, judiciales, mediáticas y políticas eligen —a conciencia— expulsar: es la expresión de los pibes que le sobran a las corporaciones. Y no para el boludeo, ni para tirar papel picado. Para levantar banderas”.

Una emoción que atraviesa generaciones

El proyecto terminó siendo acompañado de manera unánime por las instituciones del barrio y por vecinos de distintas edades. Incluso por quienes nunca tuvieron la posibilidad de vivir la experiencia de un recital de Los Redondos o de Solari.

“También fue apoyado por jóvenes y adultos mayores que no tuvieron la experiencia de vivenciarlo, pero sí tienen a alguien muy querido que habrá estado horas bajo la lluvia en Avellaneda. Una verdadera emoción comunitaria”.

La frase resume quizás una de las características más particulares del fenómeno ricotero: la capacidad de construir una memoria colectiva que excede a quienes estuvieron físicamente en cada recital y se transmite como parte de una experiencia generacional, familiar y barrial.

Por eso, la plaza de Las Catonas no será solamente una señalética nueva en el mapa de Moreno. Para quienes impulsaron el proyecto, será también una forma de preservar una parte de esa memoria.

El homenaje en Las Catonas continúa más allá de la ordenanza. Los vecinos impulsaron la creación de “Acción Ricotera”, inspirada en Acción Poética, para pintar frases del Indio en los accesos a la plaza durante septiembre, mientras avanzan la escultura de la pluma que será emplazada en el centro del espacio y la organización de la inauguración, que esperan convertir en una jornada de música y celebración. Así, el nombre del Indio no sOlo identifica una plaza, sino que se transforma en memoria colectiva y en una nueva expresión de la cultura popular del barrio.