Un estado municipal que defiende su patrimonio cultural

La disputa por el Museo Molina Campos aún perdura. Vecinos y vecinas reclaman la permanencia del museo y las obras en el lugar donde vivió el artista. Por su parte, el Estado está dispuesto a invertir lo necesario para que así sea. La contraparte quiere trasladar las obras a San Antonio de Areco.

En diciembre del año 2020, el presidente de la fundación Molina Campos, Adolfo Güiraldes, se reunió con autoridades municipales, las cuales se pusieron a disposición para colaborar en la reapertura del Museo Molina Campos, la conservación de la obra, y la puesta en valor de la quinta ubicada en Cascallares.  

A las pocas semanas, un cartel de venta de propiedad alertó a toda la comunidad morenense que expresó su rechazo a la decisión y se puso a disposición para colaborar en la preservación del patrimonio artístico e histórico, cuyo valor es imperioso para todos y todas las morenenses. Por aquellos días, vecinos y vecinas organizaron un “abrazo simbólico” sobre la calle Molina Campos Nº 364. 

Por su parte, concejales y concejalas crean el Código de Preservación del Patrimonio Cultural que establece diferentes facultades y procedimientos del Estado ante un bien declarado patrimonio cultural, como lo es el museo -también por un proyecto de ordenanza aprobado durante la actual gestión- 

De esta manera, quienes tengan intenciones de vender el Molina Campos, primero deberá consultar con el poder legislativo y el ejecutivo local. 

Asimismo, desde el bloque Frente de Todos, libraron pedidos de informes a la Inspección General de Justicia y a la Universidad de San Martín para esclarecer los pasos que dio la fundación. 

Eso no bastó para que la Fundación y el único descendiente directo de Molina Campos insistan en quitarle a los vecinos y vecinas de Moreno su patrimonio cultural. Ejemplo de ello es el proyecto elevado por la exdiputada nacional Cristina Álvarez rodríguez, que ya cuenta con media sanción.  

El proyecto de la diputada Álvarez Rodríguez que persigue los mismos fines que las ordenanzas municipales, cuenta además con la intervención del Fondo nacional de las Artes en la disposición de medidas para resguardar el patrimonio de Molina Campos en Moreno. 

El director de Museos de Moreno, Hernán Tulissi, brindó una entrevista al diario Clarín donde dio cuenta de las buenas intenciones que el estado Municipal tiene para destrabar el conflicto y las razones para que se quede en Moreno.  

En ese sentido aseguró que “la viuda del artista comprometió todo su capital para que las obras queden aquí, este museo es de los vecinos”. 

Para cumplir con esos objetivos, no sólo que el museo se quede, sino también para convertir el lugar en un museo-taller, el estado municipal se comprometió a invertir el dinero necesario para que el museo funcione como tal. 

“Si el museo está venido abajo es porque la Fundación lo dejó caer”, sostuvo, y aseguró que “hemos ofrecido fondos para poner las rampas de acceso que les permitan obtener la habilitación. También nos hemos hecho cargo de la limpieza y la alarma del edificio, porque queremos que el museo esté abierto.” 

Así las cosas, señala ciertas inconsistencias en el relato que ofrece la otra parte en disputa. “Ellos rechazan la participación del Estado aludiendo que son una institución privada. Y después se quejan de que hay un Estado ausente. Es un sinsentido absoluto”

La disputa sigue abierta. El gobierno municipal, acompañado por los proyectos de provincia y nación, pujan por destrabar el conflicto para que las obras del histórico artista Molina Campos queden en el distrito donde vivió y el Museo reciba a cientos de personas que quieran ver sus obras. Mientras tanto, la Fundación Molina Campos pujan por trasladar la obra del autor a San Antonio de Areco. 

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