Se conmemora cada 22 de octubre de acuerdo a la Ley 26.001, sancionada en el año 2004 por el Congreso de la Nación Argentina.

El 22 de octubre de 1977 un grupo de doce mujeres se reunieron para reclamar la aparición con vida de sus hijas e hijos detenidos desaparecidos, a la par de la búsqueda inalcanzable de las y los nietos que el terrorismo de Estado también les había quitado durante la última dictadura cívico militar.

Debían hacerse escuchar y tenían que hacerse ver: “Tenemos que ir directamente a la Plaza de Mayo y quedarnos allí hasta que nos den una respuesta”, ideó un grupo de madres que comenzaron a caminar en silencio alrededor de la pirámide de la plaza con las fotos de sus hijos. Eran pocas, estaban solas y para identificarse y reconocerse se pusieron un pañuelo blanco en la cabeza, hecho en un principio con tela de los pañales que se usaban para bebés, representando así a los hijos e hijas.

Poco después de esas primeras rondas iniciadas en abril de 1977, el 15 de mayo María Eugenia Casinelli y otras once abuelas firmaron un hábeas corpus colectivo que, escrito a modo de carta, informaba de la existencia de bebés desaparecidos y solicitaban a la Justicia la suspensión de todas las adopciones. La misiva es considerada como un documento histórico y significa el primer eslabón en la historia de las Abuelas.

Por iniciativa de Abuelas, hoy el Banco Nacional de Datos Genéticos de Argentina guarda información para establecer la identidad biológica de las víctimas de la Dictadura Cívico Militar. Este Banco de Datos Genéticos permite conocer la identidad biológica de una persona, de quién es hijo, nieto o hermano. Los servicios del Banco son gratuitos y la información es confidencial.

En 2019, Javier Matías Darroux Mijalchuk conoció su origen gracias a las Abuelas y se convirtió en el nieto recuperado número 130. Actualmente siguen buscando a más de 300 personas nacidas durante los últimos años de la dictadura, pero sin dudas, que hoy sean 130 historias restituidas es un dato que alienta a las abuelas para continuar con la búsqueda de sus nietos y nietas.

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